¿Podrán las restricciones frenar la caída de Reservas del BCRA?

Cerró el mes de septiembre y en Argentina suele ser un mes difícil desde lo económico. ¿Por qué decimos esto? Como bien sabemos, el primer semestre del año suelen ser meses buenos para la economía Argentina debido a que ingresan una importante cantidad de dólares por las liquidaciones de exportaciones del agro. A partir de Marzo, hasta incluso en Junio, se realiza la famosa cosecha gruesa. La cosecha gruesa es aquella en la que solo se recogen cultivos de grano grueso como pueden ser: las oleaginosas, el girasol, el maíz o la soja.

Durante el 2021, hubo liquidaciones récord por exportaciones de granos y derivados industriales, cuyos precios crecieron entre 50% y 60% respecto de 2020 para el complejo sojero, y cerca del 30% para el trigo y el maíz. Esta importante suba en los precios de estos commodites, sumado a una buena cosecha, produjo que BCRA sostenga un saldo neto positivo por USD 6.217 millones en nueve meses de 2021.

Pero el problema comenzó a darse a partir de Agosto. Durante dicho mes, comienza a mermar la liquidación de estos bienes provenientes desde el agro y, por ende, el saldo de compra y venta de divisas del BCRA termino prácticamente neutro, con un saldo positivo de apenas 189 millones de dólares.

Ya para el mes de septiembre, tuvimos el primer mes en el que se realizaron mayores ventas que compras por parte del BCRA. La intervención del BCRA fue negativa por 950 millones de dólares, cortando una racha de 9 meses consecutivos de compras netas. Los últimos tres días de la semana pasada, el BCRA vendió 313 millones de dólares para abastecer un mercado de cambios que demanda una mayor cobertura a raíz de la incertidumbre cambiaria y política.

En el grafico de abajo podemos ver como desde el mes de noviembre el BCRA venia con saldos positivos en materia de compra y venta de divisas.



Si compráramos con años anteriores, septiembre exigió, de todos modos, menos divisas oficiales que en años anteriores. En 2020, el Central asistió al mercado con ventas netas por USD 1.618 millones; en 2019 habían sido USD 1.322 millones, y en 2018, sin cepo cambiario, el saldo negativo alcanzó los 1.988 millones de dólares.


¿Pero cuál es la preocupación de la entidad financiera y del mercado?


Si bien Septiembre fue el primer mes donde el BCRA recurrió a importantes volúmenes de ventas, desde las últimas semanas de septiembre hasta la fecha, la preocupación tanto de la entidad como del mercado, es como se viene dando la nueva dinámica de ventas.

Como mencionamos anteriormente, Septiembre cerró con un saldo vendedor de 950 millones de dólares. En lo que va del mes de octubre, ya llevamos un saldo negativo alrededor de 200 millones de dólares.

Sumado a esto, cabe recordar que entre septiembre y noviembre es un período negativo por cuestiones estacionales para las reservas del Central, porque la entidad se ve obligada a equilibrar la oferta mayorista en un lapso de merma de liquidación de exportaciones del agro, entre la cosecha gruesa de maíz y soja, concentrada en el segundo trimestre y la fina del trigo que se activa en el verano. Además, el turismo aumentará de la mano de las reaperturas que el mismo Gobierno está motorizando.


Por esta razón, el Martes por la tarde entró en vigencia la Resolución General 907/21 que establece límites a la operatoria de dólares financieros y limitan el pago anticipado de importaciones hasta el 31 de Octubre. El Banco Central (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV) establecieron nuevas medidas para frenar la caída de dólares que viene teniendo el organismo en más de cuatro semanas consecutivas y evitar la operatoria de “rulo” que se generaba por la brecha entre el dólar CCL y las cotizaciones libres.

Para mantener el precio de los dólares financieros, se estima que el BCRA pierde aproximadamente todos los meses unos 400 millones de dólares adicionales.

El problema con la caída en el nivel de reservas radica en que tiene un impacto directo en la dinámica de los bonos, pero también en la brecha cambiaria y el tipo de cambio.

Al haber menos dólares y más pesos, el mercado ajusta por precio y el dólar suele tener mayor presión alcista. Sumado a esto se avecinan las elecciones generales para mediados de noviembre.


Dicho todo esto, las reservas brutas en el BCRA se ubican en u$s 42.830 millones y se alejaron del máximo reciente de u$s 46.300 millones cuando recibió los DEG del Fondo Monetario Internacional (FMI). El ingreso de los DEGs le dió un poco de oxígeno a las arcas del BCRA. De los u$s 4.400 millones que ingresaron por los derechos especiales de giro, unos u$s 1.900 millones se utilizaron para pagar al FMI, u$s 1000 millones se vendieron en el MULC, u$s 900 millones para otras operaciones con títulos y quedaron solamente u$s 600 millones como refuerzo de las reservas netas.

Las reservas netas vienen cayendo a un ritmo de US$ 80 millones por día. De sostenerse esta dinámica, llegaríamos a las elecciones con un stock de reservas netas de apenas US$ 3.600 millones. En diciembre hay pago al FMI, y podrían caer por debajo de US$ 2.000 millones.


La creciente brecha del contado con liquidación (CCL) alienta a una especulación sobre una devaluación después de las elecciones generales en noviembre, que coincide con el deterioro de las reservas netas en los últimos meses.

El dólar contado con liquidación libre, llegó a alcanzar los $ 196 medido con el ADR de GGAL marcando una brecha cercana al 100% respecto al oficial. Sin dudas será el indicador a seguir si las reservas continúan deteriorándose y si se sigue demorando un acuerdo con el FMI que le de aire nuevamente al BCRA.




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