¿Cuáles fueron los impactos de la última reunión de la FED?

El miércoles 22 de septiembre se dio la tan conocida reunión de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Muchos se preguntan porque es tan importante lo que surja de dicho encuentro, y adicionalmente lo que el presidente de la institución declare. El actual presidente es el tan nombrado Jerome Powell.


Para arrancar empecemos a explicar que es la FED y porque son tan importantes sus decisiones en el mercado financiero mundial.

La Reserva Federal, más conocida con la sigla FED, es el banco central de Estados Unidos. Es decir, que es la institución que se encarga de la política monetaria y la regulación del sistema financiero. Su creación fue en 1913, mediante una ley en el Congreso. En dicha ley se establecieron los objetivos que la Fed debía cumplir. Uno de esos objetivos era el de maximizar el nivel de empleo de la economía, por medio de la estabilidad de precios. Esto quiere decir que estas dos variables tienen que ir en la misma sintonía, sin descuidar una de la otra.


Otras de sus tareas es el control y regulación del sistema financiero norteamericano, encargado de mantener la estabilidad del sistema. La Fed adicionalmente tiene funciones de investigación económica.

Lo que los inversores y personas de a pie en lo que prestan más atención de las reuniones de la FED son las decisiones que se toman en relación a la tasa de interés de referencia que es uno de los fundamentos más importantes para explicar la evolución de los mercados financieros en su sentido más amplio. Todos los activos están sujetos a la influencia de los cambios de tasa de interés de referencia de la Fed.

La tasa que fija la FED es la que después repercute en los bonos del tesoro y a su vez en la toma de deuda de todos los países a nivel mundial. Recordemos que la tasa de interés de la deuda emitida de Estados Unidos, se usa como referencia para la toma de deuda del resto de los países. Por eso, ante una suba de la tasa, cada vez se hace más caro tomar deuda para los Estados nacionales.


A su vez, para la población, una suba de la tasa provoca que la toma o pago de un crédito sea más caro. Por ende, endeudarse ya sea para la compra de una vivienda o vehículo se hace mas costoso.

Como mencionamos anteriormente, el miércoles se dio una reunión más que importante ya que los mercados esperaban el anuncio del “tapering”. Recordemos de blogs anteriores, que el tapering significa la disminución gradual de las medidas extraordinarias de política monetaria expansiva tomadas por los bancos centrales tras una crisis económica. Estas medidas extraordinarias comenzaron con la pandemia. En este caso, son las compras mensuales de activos que realiza la FED para que el mercado financiero no colapse.

Aunque la mayoría de los especialistas esperaba el comienzo del proceso de “tapering”, esto no sucedió. La FED mantuvo la tasa de referencia en el rango de 0% a 0,25% aunque señaló que comenzará con una ralentización en la compra de activos financieros que pueda llegar a ser recién para noviembre. Sin embargo, ese punto no quedó tan claro. Lo que si estamos seguros es que hasta por lo menos el mes de noviembre, continuaran con las compras tradicionales.


Con respecto a la tasa de interés, quedo asegurado que las alzas están pronosticadas recién para principios de 2022. Igualmente sabiendo esto, la tasa del bono de tesoro de los Estados Unidos empezó a subir. La tasa el día de la reunión se situaba en 1,30% y una semana después ya se encuentra en 1,52%.


Además, en la reunión la FED expresó sus proyecciones para lo que resta del año. Con lo que es respecto al crecimiento del PBI, redujo las estimaciones del 7% al 5,9% para el 2021. Aunque aumentó las estimaciones para el 2022, del 3,3% al 3,8%.

Las estimaciones de tasa de desempleo empeoraron. Del 4,5% pronosticado, aumentaron al 4,8% para fin de año.


Con respecto a la Inflación también empeoraron los datos. Pasa de 3,4% a 4,2%.

Como conclusión de los anuncios por la FED, se pone en duda sobre el impacto de la Delta en la economía, aunque dicha variante produjo que se empeoren las previsiones de un mayor crecimiento a nivel mundial.

En materia inflacionaria, la institución manifiesta que los fenómenos son transitorios, pero pueden extenderse durante el tiempo. Pensando en el corto plazo, la FED se mostró muy ambigua con respecto a la política monetaria.


Ante toda esta batería de anuncios dados el día miércoles, los principales índices de los Estados Unidos reaccionaron con fuertes subas ya que no quedó claro si el proceso de tapering iba a implementarse antes de fin de año.

Estas subas fueron tan importantes que hicieron que la fuerte baja del lunes 20 de septiembre producida por el gigante inmobiliario chino Evergrande quedara olvidada.

A pesar de que el presidente de la Fed habló de la cercanía del tapering, el índice S&P 500 cerró la rueda con un alza de 1,21%, que lo colocó en 4.448,98 unidades, mientras que el Nasdaq avanzó 1,04%, hasta 15.052,20.

Pero los más beneficiados con estas medidas fue el Dow Jones, que se disparó 1,48%, hasta los 34.764,82. Asimismo, el índice que mide a las empresas de pequeña capitalización, el Russell, ganó 1,86%.


Como bien mencionamos anteriormente, la principal repercusión fue el aumento de la tasa de los bonos del tesoro. La tasa de interés del bono a 10 años esta en valores muy bajos si los comparamos con la inflación.

Hoy en día una inversión en renta fija en los bonos del tesoro, es asimilar una perdida contra la inflación. La tasa de interés de dichos bonos se encuentra en el 1,50% anual, mientras la inflación ronda por encima del 4%.


Como contrapartida, los grandes beneficiados por este aumento en la tasa de interés es el sector financiero. Las acciones de los principales bancos comerciales y de inversión fueron los activos más destacados en la última semana.

Otro de los sectores beneficiados luego de la reunión del miércoles fue el energético. Aunque la mayoría de los commodities tuvieron fuertes subas después de la reunión, uno de los mas destacados fue el petróleo. El barril de crudo que cotiza en Estados Unidos, el tan conocido Crudo de Petróleo WTI, cotizaba a 70 usd y llego a tocar en el día de ayer los 76 usd.


Si bien para los países exportadores de commodities esto es una buena noticia, esto provoca una fuerte presión inflacionaria.

La economía mundial se enfrenta a una acumulación de fuerzas estanflacionarias a medida que los crecientes precios de la energía impulsan la inflación y ralentizan la recuperación de la recesión pandémica.

El petróleo subió a más de 80 dólares el barril por primera vez en tres años, el gas natural para entrega en octubre se cotizó al precio más alto en siete años y subió al nivel más alto en una década.


Los precios de los alimentos también están avanzando, impulsados en parte por las malas cosechas en Brasil, con un índice de referencia de la ONU que subió un 33% en los últimos 12 meses.

El aumento de los costos para los hogares y las empresas está afectando la confianza e impulsa la inflación con mayor rapidez.

La preocupación es que los aumentos de precios más duraderos alimentarán la demanda de salarios más altos, lo que incitará a la economía a un círculo vicioso.

Ahora se espera que los fuertes recortes en la producción en una variedad de industrias de uso intensivo de energía en China arrastren el crecimiento a la baja este año, con economistas de Goldman Sachs Group Inc. a Morgan Stanley recortando las previsiones.

Dados todos estos nuevos problemas en la economía mundial, observamos que en el corto plazo y mediano plazo los activos que más se van a beneficiar con este problema inflacionario van a ser el sector energético y financiero.


¿Cómo se argumenta esta relación? Se argumenta dado que el aumento del precio del petróleo presiona automáticamente a un aumento de los costos de producción por ende provoca un aumento en los precios finales de los bienes y servicios. Esto da como resultado, un aumento generalizado de los precios y para poder bajar esa presión inflacionaria, los bancos centrales suelen aplicar políticas monetarias contractivas, es decir, aumento de la tasa de interés para bajar la inflación. Este aumento en la tasa de interés suele ser atractivo para el sector financiero, garantizándose ganancias futuras para dicho sector.


En el siguiente gráfico vamos a mostrar como existe una correlación directa entre el aumento de la tasa de interés con el aumento del precio de las acciones de los bancos. En este caso vamos a comprar la tasa del bono del tesoro norteamericano a 10 años contra las acciones de Bank Of America.





El gráfico nos muestra que, en marzo 2020 con el comienzo de la pandemia, hubo una baja abrupta de la tasa de interés ya que la FED al igual que todos los bancos centrales del mundo, recurrieron a una importante emisión monetaria lo que produjo una inminente baja en las tasas.


Además, podemos ver como a principios del 2021, ya con datos económicos más sólidos producto de la reapertura económica, la FED empezó a subir la tasa para poder espirar todos aquellos dólares emitidos el año anterior y poder contrarrestar los elevados valores de inflación.


Por otro lado, vamos a comparar como los activos financieros también están correlacionados con activos del sector petrolero. En este caso Bank of America con la petrolera ExxonMobil.




Seguramente allá por abril del 2020, a muchos nos llamo la atención que el valor de los futuros de petróleo llego a tener valores negativos. Durante el 2020 precio del petróleo oscilo entre los 30 y 50 dólares. Vemos una importante suba justamente a partir de noviembre, luego del resultado de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. Desde ese momento, el barril empezó con una senda alcista mas pronunciada y por estos días ronda en 75 dólares el barril.


Si comparamos el gráfico anterior con este, podemos ver como tanto la tasa de interés como el precio del crudo, se comportan de manera similar. Con el comienzo de la pandemia ambos tuvieron fuertes retrocesos y una vez que los datos económicos empezaron a repuntar, automáticamente estas dos variables empezaron a recuperar sus valores prepandémicos.


Dicho todo esto, vemos atractivo para lo que resta del año estar posicionados en activos relacionados con el sector financiero y de energía ya que para noviembre se espera que comience el proceso de tapering y por ende un aumento de tasas de interés que ya está previsto para principios del 2022, pero ya el mercado se está adelantando a este movimiento y los bonos del tesoro ya empezaron a tener tasas más altas.

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